Nuestra historia y nuestro propósito

Emprender sin tener claro el propósito del por qué lo haces, puede llegar a ser frustrante.

Emprender no es algo que pueda hacerse de manera individual, requiere de un equipo para lograrlo y conlleva estar dispuesto a correr riesgos.

Puede existir una visión, una conciencia de hacia dónde orientar tu sueño, sin embargo, esa visión necesita la energía de un equipo y la acción constante, a pesar de las adversidades que se presenten, para convertir tu sueño en realidad. Así ha sido el camino de nuestra empresa, un sueño que se ha ido transformando en realidad gracias a la acción y el trabajo colaborativo.

Producir cambios a través de “cómos” que no son coherentes con aquello que perseguimos pueden alejarnos de nuestro sueño, por eso hemos declarado los “cómos” válidos y permitidos para lograr nuestro sueño. Hemos descubierto que los ambientes propicios para el crecimiento son muy específicos, por ello buscamos generar estos ambientes en la empresa como una co-creación colectiva de quienes pertenecemos a esta familia.


Las acciones de cada uno tienen consecuencias sobre los demás, de eso no hay duda. Cada uno con su manera de ser y su actitud ante la vida va creando ese ambiente, sin embargo, es algo que se va inspirando desde la cabeza de la organización y se va llevando a todos sus niveles. Son acciones y actitudes específicas que nos gusta promover y estimular, son esos cómos que le van dando valor a cada uno como ser humano, y como ser espiritual que es, con un propósito claro a cumplir en este mundo.

Equipo KAWAK Rompiendo Límites 2Buscamos que desde esa claridad que da el autoconocimiento, cada persona descubra lo que significa el éxito para sí mismo. El éxito visto como sus propios logros alcanzados, más que un estado o un fin último, donde cada ser humano le da su propio significado. Para algunos, ser agente de cambio; para otros ser fuente de creatividad e imaginación, para otros ser fuente de balance y armonía para la vida, para otros ser co-creadores y constructores de realidades, así para cada uno.


En esta personalización del éxito está la diferencia. Cada uno tiene una manera diferente de vibrar y de fluir en la vida. Una manera diferente de sentir “que toca el cielo” y que estar aquí tiene sentido, es lo que vivimos en nuestra empresa.


Precisamente nos encontramos en ese proceso de sentir esa fluidez y de poder expresar la alegría al manifestar lo que vinimos a entregar. Esa certeza que viene desde lo más profundo de nosotros mismos de que estamos contribuyendo a nuestra sociedad y que nos alegra porque encontramos sentido a lo que hacemos y, lo mejor de todo, nuestro espíritu y nuestro cuerpo así lo comunica. 

 

Diego Fajardo equipo KAWAK

La historia de nuestra empresa inicia con el deseo de una persona que luego se transforma en el sueño de cuatro seres humanos, accionado con la energía, el empeño y el diálogo continuo de todo un equipo (21 personas). Un diálogo que tiene entre sus temas traer ese ser espiritual al quehacer diario. ¡Que esto puede sonar romántico! Puede que sí, pero es lo que vivimos en nuestra empresa, lo que nos motiva constantemente y constituye el reto que nos levanta cada día.


Todos los que trabajamos en Colombia estamos construyendo País diariamente. Quienes buscamos sacar adelante una empresa y, por tanto, a todo un equipo de trabajo, sus familias, así como a sus clientes y a aquellas personas que de alguna u otra forma son inspiradas por la manera como la empresa hace las cosas, hacen parte de un propósito.


La historia de nuestra empresa es la historia profesional de dos hombres y dos mujeres que, para hacer corto el cuento, se encontraron y decidieron compartir un mismo camino. Un hombre que se incomoda con lo que no funciona y a quien le gusta sembrar inquietud como inspiración del cambio, una mujer carismática que con su alegría y entusiasmo aporta su gran ingenio creador al equipo, otra mujer que aporta orden, coherencia y balance, y otro hombre, un co-creador que hace que las cosas se vuelvan posibles a través de las acciones continuas y el trabajo colaborativo. Es un equipo perfecto, dos hombres y dos mujeres, donde la esencia de cada uno impregna todo lo construido. Saben y somos conscientes que mientras nos mantengamos unidos, la fuerza para crear nos acompaña.


Claro, en el camino se han presentado tropiezos, fisuras, malestares, alegrías, llanto, tristezas, euforia y tantas pero tantas emociones vividas y compartidas que han generado en nosotros un gran aprendizaje. Un camino que inició apenas hace 10 años con el sueño de emprender y crear empresa, y que hoy gracias al esfuerzo y al amor de Dios somos un equipo de 21 personas unidas por un propósito, un legado, donde cada uno entrega lo mejor de sí.

Equipo KAWAK - Historia
Hace un año decidimos hacer un alto en el camino y observar todo lo construido en los nueve años de trabajo que llevábamos. Nos vimos satisfechos por la consolidación del equipo, por la cultura de trabajo que estábamos generando y por los hitos alcanzados durante casi una década. Con muchos retos aún por alcanzar, pero sentíamos que el trabajo realizado estaba dando frutos y hablaba muy bien de las personas que conformaban el equipo, su crecimiento, sus experiencias y las lecciones y aprendizajes que nos habían llenado de satisfacción.


Este alto en el camino es interesante, porque ha sido un momento de reflexión, de mirar atrás y de sentirse feliz por lo logrado, un momento para observar el crecimiento personal y profesional de cada miembro del equipo. Un momento de felicidad por los logros alcanzados. 


En esa reflexión iniciamos una conversación imaginando una nueva etapa para la empresa. Si bien habíamos logrado muchas metas, sentíamos y creíamos que existía una razón fundamental de la existencia del equipo.


Manos equipo KAWAKEn una de esas noches de conversaciones divertidas, de dejar a la imaginación y la filosofía hacer de las suyas, decidimos compartir ideas, enfocarnos en la idea de construir y sacar a flote el entender el por qué estábamos juntos construyendo este sueño. Queríamos entender por qué nuestros talentos se habían reunido y qué era ello que nos hacía levantar cada día.

 


En esta búsqueda encontramos nuestros cómos. Descubrimos como equipo que nuestras intenciones, palabras y acciones han estado y continúan estando impregnadas de amor, alegría e inspiración. El amor por las personas, el amor a lo que hacemos y el amor al producto, y el servicio que diseñamos, nos produce una alegría inmensa porque nos permite ser nosotros mismos y vibrar con nuestro trabajo, somos conscientes que la gran FUERZA viene de la UNIÓN de todo el equipo.


Nuestra empresa viene a inspirar la simplicidad y el orden en el trabajo para facilitar el balance entre lo laboral y lo personal. Creemos que desarrollar y permitir el desarrollo de la esencia de cada uno en el trabajo no solo es posible, sino que es primordial para el bien del equipo y de cada persona.

Equipo KAWAK Rompiendo Límites 3
Queremos cambiar ese paradigma de ver el trabajo como una carga, como algo pesado. Creemos que cada persona encuentra su realización a través de poner sus talentos en acción y al servicio de los demás, de entender el para qué está en el mundo y sabemos que si combinamos los talentos con el servicio podemos ser útiles a través de nuestro trabajo.


Una persona que ofrece sus talentos, que conoce su propósito y que lo pone al servicio de los demás, es un ser humano completo que vive su propio éxito. Es un proceso personal que se fortalece trabajando en equipo. Nuestra unión como seres interdependientes hace fuerte y da valor a lo que entregamos a clientes, aliados y sociedad en general.


Hace dos años dimos un salto al convertirnos en una empresa 100% TELETRABAJO. Implementamos esta estrategia porque vimos que estaba en consonancia con lo que creíamos: el bienestar y la felicidad de las personas son parte fundamental de nuestra creación como equipo. Creemos que la alegría con la que vivimos es el ingrediente principal para dar lo mejor de nosotros y lograr ser mejores seres humanos a través del trabajo. En Japón a esta combinación la llaman IKIGAI, es el espacio donde usamos nuestros talentos, vivimos en propósito y aportamos valor al mundo. Aquí es desde donde queremos ser ejemplo y a través del ejemplo poder inspirar.

Equipo KAWAK - Teletrabajo
Esta estrategia de TELETRABAJO ha representado además ahorros a la empresa que los hemos ido volcando en capacitar y preparar mejor los miembros del equipo. Esta estrategia nos está ayudando a incrementar la productividad, a mejorar la escucha activa y sobre todo a balancear lo personal y lo profesional a través de un mejor uso del tiempo para actividades deportivas y hobbies, y especialmente una disminución del estrés por desplazamientos, aumentando la calidad de vida de todos, entre muchas otras cosas.


También ha implicado retos porque por más que queramos somos seres sociales y la interacción presencial es muy importante. Sin embargo, para contrarrestar esto hemos diseñado espacios donde nos conectamos todos y también espacios donde nos encontramos físicamente para nutrirnos como equipo y crear vínculos fuertes.


Inspirar nuestros actos a través de la simplicidad y el orden en el trabajo, facilitando el balance entre lo laboral y lo personal, desarrollando la esencia de cada uno en el trabajo, e inspirar a otros es lo que nos da cohesión y nos impulsa a levantarnos cada mañana.

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