Hablemos hoy de inteligencia emocional

Tania Monroy
Escrito por Tania Monroy

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Hoy, más que nunca, se ha convertido en una necesidad clave contar con líderes conscientes de sí mismos y del impacto que generan en quienes los rodean, enfocados, con gran energía, empáticos y persuasivos. El viejo paradigma del IQ como pronosticador del éxito en el ser humano es una idea que debemos replantear; varios estudios evidencian que los líderes emocionalmente inteligentes tienen hoy por hoy mayores posibilidades de ser exitosos. 

A continuación quiero exponer algunas lecciones sobre la inteligencia emocional que leí en el libro de Daniel Goleman, Liderazgo primario

Las personas emocionalmente inteligentes no ignoran las realidades para generar buenos resultados, su objetivo es hacer sentir al grupo lo mejor posible, sacando lo mejor de cada persona y ayudándolos a alcanzar sus metas. Sabemos que cuando las personas de un equipo se sienten bien no solamente captan mejor la información, sino que son más flexibles con su pensamiento y generan por tanto mejores resultados para el equipo y para sí mismos.

business team with their hands together isolatedLa inteligencia emocional está enfocada en desarrollar a las personas y su impacto está dirigido por la empatía y el rapport que crean en el equipo. Los líderes con alta inteligencia emocional envían este mensaje: “Creo en ti, invierto en ti y espero lo mejor de tu esfuerzo”. 

Debemos tener presente que nuestro estado emocional funciona como un sistema abierto, es decir, todo lo que sucede afuera impacta internamente y en el estado emocional de las personas a nuestro alrededor. Cuando las personas tienen un estado de ánimo positivo y se acompañan continuamente de emociones positivas, sacan lo mejor de cada persona, es lo que se denomina el efecto resonancia. Cuando los líderes manejan emociones negativas, minan las bases emocionales de las personas y no permiten que la gente brille, a este efecto contrario se le denomina el efecto disonante. 

En el lado negativo, cuando las emociones alcanzan los niveles de angustia, reducen las habilidades mentales de las personas y los lleva a tomar malas decisiones, inclusive, afecta sus habilidades sociales y se convierte en una espiral que afecta al grupo.

En el lado positivo, los líderes optimistas y entusiastas retienen más fácilmente a la gente a su alrededor.

Los cuatro componentes de la Inteligencia Emocional

La inteligencia emocional, según Goleman, tiene cuatro componentes emocionales las cuales no son innatas sino aprendidas, esto significa que las podemos nutrir y ayudar también a otros a desarrollarlas. Estos cuatro componentes son: autoconsciencia emocional, autogestión, conciencia social y gestión de relaciones. 

Los líderes efectivos muestran al menos fortaleza en una de las cuatro áreas de la inteligencia emocional. 

Ahora que conocemos cuáles son estas competencias de la inteligencia emocional veamos de qué manera los grandes líderes pueden crear resonancia en sus empresas. 

Los líderes visionarios mueven a las personas a alcanzar sus sueños. Ellos no le dicen a las personas el cómo deben hacerlo, dejan que las personas innoven, experimenten y calculen los riesgos para llegar a la visión.

Los líderes entrenadores ayudan a identificar las fortalezas y las debilidades de las personas y ayudan a identificar las aspiraciones de carrera de cada uno. Son buenos delegando y construyendo retos que puedan usar para sacar a flote sus fortalezas y dar lo mejor de ellos.

Los líderes creadores de relaciones son personas enfocadas en valorar a la gente, sus sentimientos, ponen menos énfasis en la tarea y las metas y más en las necesidades emocionales de las personas con las que se relacionan. Los líderes se enfocan en mantener a las personas felices y crear armonía y mantener la resonancia del equipo. 

Los líderes que marcan pauta son las personas que identifican quiénes no están a la altura, esto líderes están obsesionados con hacer las cosas mejor y más rápido. Pueden conseguir los resultados, pero hay una caída de la moral; en el largo plazo, los resultados también pueden caer. 

Liderar por comando. Hazlo por que yo lo digo. Si no se siguen sus órdenes, recurren a amenazas. La retroalimentación del equipo está en las cosas que hacen mal. Este estilo es importante en situaciones de cambio, pero es inapropiado la mayoría de las veces.

Los líderes emocionalmente inteligente son capaces de reconocer qué tipo de liderazgo es necesario utilizar en la situación correcta. Los líderes inteligentes emocionalmente son capaces de escanear la situación y saber intuitivamente qué estilo requiere usar.

Leadership Text on Blue Background with Selective Focus. 3D Render.

¿Cómo cultivar y desarrollar nuestra inteligencia emocional?

Ahora, como mencionaba arriba, la inteligencia emocional es algo que puede ser aprendido y cultivado a lo largo de la vida, para ello Goleman sugiere que la mejor manera de ser un líder emocionalmente inteligente es aplicar el aprendizaje autodirigido, es decir, aplicar y entender quien soy y quién quiero llegar a ser. Un modelo para cultivar y desarrollar nuestra inteligencia emocional lo propuso Richard Boyatzis, consultor y profesor académico, consiste en cinco descubrimientos:

I.El descubrimiento de mi yo ideal

Lo primero que necesitas identificar es el tipo de líder en que te quieres convertir. Identificar la vida ideal que quieres lograr en los próximos 15 años. Pregúntate cómo sería un día típico, una semana típica. Cómo te estarías sintiendo. No hablar de cómo debería ser tu vida, sino cómo te gustaría que fuera tu vida. Escríbelo o grábalo de tal manera que lo puedas recordar todo el tiempo y puedas definir la manera de regresar al él una y otra vez. 

II. Determinar dónde estás hoy

Reconoce el tipo de líder que eres, esto requiere una gran conciencia de sí mismo e implica buscar retroalimentación de las personas a tu alrededor. Cuando te comuniques con otros para obtener comentarios, asegúrese de pedir lo bueno, pero también lo malo y lo feo, es la única manera de obtener una imagen real de tu yo actual. Al final de esta etapa, tendrás un inventario de tus fortalezas y debilidades lo cual te permitirán avanzar y construir el camino hacia tu yo ideal.

III. Mi agenda de aprendizaje

Este paso se centra en cómo puedes aumentar tus fortalezas y lo lograrás estableciendo objetivos de aprendizaje. Ten presente cuatro cosas:

  1. Construye sobre tus fortalezas, no sobre tus debilidades
  2. Sé tu yo, no impuesto por alguien o algo más
  3. Desglosa tu proceso en pasos factibles y manejables
  4. Adapta tu proceso a tu estilo de aprendizaje.

IV. La experimentación

En esta etapa tomas tus metas de aprendizaje y empiezas a trabajar en ellas. El cerebro domina las competencias de liderazgo a través del aprendizaje implícito, esto significa que necesitas aprender esto a través de la práctica repetida. Tu objetivo aquí es aprovechar cada oportunidad que tengas para practicar de forma consciente una mejor manera de hacer las cosas hasta que se convierta en algo automático. Esto llevará tiempo, a veces meses, o incluso años, para dominar.

V. El desarrollo de las relaciones

Desarrolla relaciones de apoyo y confianza para hacer el cambio que está buscando. Busca personas dentro y fuera de tu organización, personas en las que tengas confianza y generen credibilidad para ti. Las relaciones te brindarán el apoyo que necesitas para mantenerte en el camino y la información para corregir el curso cuando sea necesario.

Recuerda, ser un buen líder es difícil, sin embargo, puede ser más fácil y mucho más gratificante si nutres la inteligencia emocional tanto tuya como la de tu equipo de trabajo.

Hasta pronto!!!

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